Ilustración difundida por el grupo de hackers Guacamaya.

El Ejército de México fue víctima de su propia negligencia: su equipo de seguridad de la información (ciberseguridad) “olvidó” actualizar el software de sus bases de datos y permitió que un grupo de hackers se aprovechara de un error de configuración para robarle 6 terabytes (TB) de información.

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