Óscar lleva meses sin conseguir un nuevo empleo y está convencido de que se debe a que su nombre fue incluido en algún buró laboral, un índice que alerta a los empleadores si en el historial de los candidatos existen demandas laborales contra sus expatrones. Mary está en proceso de contratación y, aunque un abogado concilió para evitar un juicio contra su expatrón, tiene miedo de estar boletinada. Pedro quiere saber cómo ejercer su derecho a la protección de datos personales frente a los responsables de estas listas negras. Estas son las inquietudes de algunos lectores —de quienes cambié sus nombres reales— que me han escrito sobre el llamado buró laboral, una base de datos ilegal que indexa información pública de las autoridades de conciliación y arbitraje laboral (juntas y tribunales locales y federales) y que permite a los empleadores conocer el “historial jurídico” de los candidatos a ocupar una vacante. Aquí van mis respuestas.

1. ¿Cómo puedo saber si estoy en el buró laboral?

Solicita acceso a tus datos personales ante el responsable del tratamiento, como Buró Laboral México S.C. o Círculo Laboral S.A. de C.V., y si tiene información relacionada contigo ejerce de inmediato tu derecho de cancelación (que la eliminen de sus bases de datos). Ninguna compañía puede recabar tus datos personales sin tu consentimiento; si lo hace debe ser objeto de sanción por violar la ley de protección de datos personales.

La ley permite a los ciudadanos ejercer los derechos ARCO, llamados así por el acrónimo que forman las palabras acceso, rectificación, cancelación y oposición. Los datos personales son piezas informativas que identifican o hacen identificable a una persona, como el nombre, la CURP (Clave Única de Registro de Población), un retrato o la huella dactilar; hay datos que se vuelven personales cuando están vinculados con otros, como la edad, el género, el estado civil, el domicilio o el número telefónico.

Si demandaste a tu expatrón, las autoridades laborales están obligadas a difundir información pública sobre el proceso, como acuerdos y resoluciones, en los que se encuentran datos personales de los involucrados en el juicio. Compañías dedicadas a crear las listas negras laborales indexan esa información, sin disociarla ni anonimizarla como obliga el artículo 10 de la ley de datos personales, y venden a terceros el acceso a esas listas. Algunos empleadores utilizan estos servicios para revisar el “historial jurídico” de los candidatos y rechazar su contratación, en un acto ilegal y discriminatorio.

Ningún buró laboral puede recopilar tus datos personales sin tu consentimiento, incluso si estuviste en un litigio laboral. La ley te protege.

2. ¿Qué puedo hacer legalmente si me han incluido en el “boletín laboral”?

Si no atienden tu solicitud de acceso ni de cancelación del tratamiento de tus datos personales, solicita la protección del Inai, la oficina pública encargada de proteger los datos personales en México. Debes hacer una solicitud de protección de derechos, que es un procedimiento relativamente sencillo, que no necesita abogados y que puedes realizar en línea en el sitio Prodatos si tienes firma electrónica avanzada (Fiel) o en las oficinas del Inai, donde te ayudarán a realizar el trámite.

También puedes presentar una denuncia ante el Inai si nunca diste tu consentimiento para el tratamiento de tus datos en un buró laboral y fuiste incluido en uno, pues está expresamente prohibido que se utilicen datos personales tomados de fuentes públicas sin disociarlos ni anonimizarlos.

3. Si el abogado que me apoyó llegó a un acuerdo con la empresa y no procedió la demanda, ¿estoy en el buró laboral?

La ley laboral prohíbe la creación de listas negras como el buró laboral, así que no deberías estarlo incluso si estuviste en litigio y con menor razón si la demanda nunca llegó al juzgado. En cualquier caso, te sugiero que solicites acceso a tus datos personales para descartar dudas.

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Este artículo originalmente se publicó en El Economista el 18 de febrero de 2018. La foto que ilustra el post es original de Susana Fernández, tomada de su cuenta de Flickr y distribuida con una licencia Creative Commons.

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