Laptop Toshiba por 16 dólares. Fuente: FayerWayer, 2007.

El jueves por la tarde, una tienda de computadoras chilena anunció en su sitio web una laptop Toshiba por el precio de 16 dólares. Un equipo enorme, lleno de memoria, quemadores, conexión inalámbrica, a un precio inigualable: 180 pesos mexicanos, IVA incluido.

Por supuesto, hubo compras masivas en el sitio web: en pocas horas, decenas de usuarios con tarjetas de crédito pagaron por decenas de equipos. En el foro de Fayer Wayer, un blog chileno dedicado a la tecnología, un participante afirmó que compró siete computadoras.

Los compradores saben que el precio que ofreció Computación WEI era absurdo, que es prácticamente imposible conseguir un equipo nuevo por esa cantidad, pero el dato estaba publicado y actuaron. Ahora harán valer sus derechos. “Tengo reclamo en Sernac [la defensoría del consumidor] y una carta lista para enviar al Mercurio [el diario de mayor circulación en Chile]”, escribió un usuario en Fayer Wayer.

La mañana del viernes, cuando los empleados detectaron el error, comenzaron a cancelar fichas de depósito y anular pagos. Computación WEI publicó en su sitio una fe de errata: “Se deja constancia, que el valor del producto notebook Toshiba […] publicado el día 14 de junio de 2007 corresponde a $821,570 (precio lista, IVA incluido)”. Faltaron dos dígitos en el precio original: 1,600 dólares.

Se podrá alegar que los consumidores actuaron de mala fe, pero quien actualizó la lista de precios debió verificar con detenimiento antes de publicar. Además, la compañía tiene un proceso automatizado para la compraventa de productos en línea, con políticas comerciales y sistemas para la recepción de pagos, lo que la obliga a trabajar con extrema precaución. Los compradores no están para detectar errores.

La novela de la portátil Toshiba a 16 dólares apenas inició. En los próximos días se conocerán las primeras demandas formales de los compradores.

Una forista de Fayer Wayer aventuró un titular para un diario financiero: “WEI quiebra por error en página web”. Quién sabe si el error sea suficiente para desequilibrar las finanzas de la empresa, pero sin duda le dejará una enorme lección: Internet es un medio serio, no un juguetito donde se puede publicar cualquier cosa y después retractarse sin consecuencias. Y menos cuando de relaciones monetarias se trata.

Este contenido originalmente se publicó en la red Composta el 17 de junio de 2007.

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