“¿Tú no te asustarías si supieras que uno de tus empleados estuvo preso por secuestro?”, me preguntó F. cuando me contó su historia. Pasó más de dos años en un reclusorio por un delito que no cometió. En 2013 demostró su inocencia y logró su “absoluta e inmediata libertad”. Pero un estigma lo persigue: su Read More

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