Imagen del documental Tempestad, de la directora Tatiana Huezo, que ganó el Premio del Público para Documental Mexicano y mención especial en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) de octubre pasado. La película narra la experiencia de dos mexicanas cuyas vidas fueron trastocadas por el crimen. Una de esas mujeres es Miriam Carbajal, quien cuenta su paso por la prisión de Matamoros; la otra es Adela, una madre que lleva 10 años buscando a su hija desaparecida. Foto: Ernesto Pardo, cinefotógrafo de Tempestad
Imagen del documental Tempestad, de la directora Tatiana Huezo. Foto: Ernesto Pardo, cinefotógrafo de Tempestad

Para Miriam Aurora Carbajal Yescas, de 43 años y un hijo de 8, la etapa más difícil de su vida no fueron los tres meses que pasó en un penal controlado por la delincuencia organizada en Matamoros, Tamaulipas, ni los tres meses de arresto preventivo por un crimen que no cometió. La etapa más difícil y dolorosa ha sido el periodo posterior a ese drama judicial: 51 publicaciones digitales relatan su detención en el 2010 como presunta culpable y le han impedido encontrar trabajo, pagar la hipoteca, salir del país. “Ha sido un infierno, otra forma de encarcelamiento. He sido totalmente anulada; no puedo usar mi nombre”. En ninguna publicación se consigna que no hubo pruebas en su contra y que fue puesta en libertad. Seguir leyendo

Newsletter

TwitterFacebook