Policías vigilan vagones de la Línea 2 del metro de la Ciudad de México, luego de una operación policiaca para retirara a bocineros en septiembre de 2018. Foto: Cortesía Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México

Jesús Galindo Calderón es el director general del Instituto de la Defensa de los Derechos Culturales, un organismo de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México. Galindo Calderón asumió el cargo en diciembre, con la llegada de la administración de Claudia Sheinbaum Pardo. Antes, Galindo Calderón representó a 300 vendedores ambulantes del metro de la Ciudad de México, conocidos como vagoneros, que trabajan en la Línea 2 del Metro entre la estación San Antonio Abad y Bellas Artes.

Los vagoneros forman una comunidad de comerciantes informales al lado de los bocineros, caracterizados por utilizar bocinas a todo volumen para ofrecer discos y memorias USB con música popular, y de los pasilleros, que exhiben sus mercancías sobre manteles y cajas en los pasillos de las instalaciones del metro. “En esta ocasión pongo en sus manos…” o “En esta ocasión le venimos ofreciendo…” son comienzos típicos de la propaganda sonora de los vagoneros, que recorren los vagones del metro para ofrecer mercancías de todo tipo a los usuarios de ese sistema de transporte.

El Instituto de la Defensa de los Derechos Culturales es resultado de la primera Constitución política de la Ciudad de México. Entre sus obligaciones tiene la de desarrollar la política pública y la normativa jurídica para la protección de los derechos de los pueblos y barrios originarios “y de su enorme patrimonio cultural”, de acuerdo con el artículo 12 de la Ley de los Derechos Culturales de los Habitantes y Visitantes de la Ciudad de México.

Los derechos culturales en la Ciudad de México están relacionados no sólo con la promoción y el estímulo al desarrollo de la cultura y las artes, también con la protección de la identidad, lenguas, tradiciones y filosofías, patrimonio, ciencias y tecnologías, así como expresiones artísticas, de acuerdo con los artículos 8 y 59 de la Constitución capitalina.

Galindo Calderón estudió Ciencias de la Comunicación y Periodismo de la FES Aragón. No hay información de su cédula profesional en el Registro Nacional de Profesionistas. Tiene especialización en televisión y prensa escrita y cuenta con constancias de traducción de inglés e italiano emitidas por el CELE de la UNAM (hoy Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción). Ha tomado diplomados de ciencia política impartidos por Enrique Dussel, Héctor Díaz-Polanco, John Ackerman y Juan Manuel Contreras Colín, de acuerdo con su currículum entregado como respuesta a la solicitud de información pública 0102000003319 por la Unidad de Transparencia de la Secretaría de Cultura.

Su experiencia laboral incluye asesorías a los legisladores capitalinos Ricardo Benito Antonio León (PRD), Sergio Ávila Rojas (PRD), José Alfonso Suárez del Real y Aguilera (PRD) y en la Comisión de Entrega Recepción de la última Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Ahora ha vuelto a trabajar con Suárez del Real, designado por Sheinbaum como secretario de Cultura.

Captura de la página de remuneraciones al personal del gobierno capitalino, tomada el 17 de febrero de 2019.
Captura de la página de remuneraciones al personal del gobierno capitalino, tomada el 17 de febrero de 2019.
Respuesta a la solicitud de información pública 0102000003319 sobre el personal de estructura de la Secretaría de Cultura, con fecha del 25 de enero de 2019.
Respuesta a la solicitud de información pública 0102000003319 sobre el personal de estructura de la Secretaría de Cultura, con fecha del 25 de enero de 2019.

En la página de remuneraciones al personal del gobierno capitalino, Galindo Calderón aparece como “Subdirector B”, con una remuneración mensual bruta de 81,600 pesos. En la respuesta 0102000003319 sobre el personal de estructura de la secretaría, fechada el 25 de enero, Galindo Calderón aparece como director con un sueldo mensual neto de 32,005 pesos. La Unidad de Transparencia de la secretaría la dirige su hermano Kevin Iván.

En marzo de 2014 la autoridad capitalina “intentó” regular el comercio informal dentro del metro. Más que un uso legítimo de la fuerza, estos “intentos” parecen un ejercicio de sometimiento y construcción de redes clientelares propias de la política local. Curiosamente, también coinciden con los aumentos de tarifa para los usuarios, como documentó León D. Enríquez Macías en un estudio etnográfico. En esa ocasión, Galindo Calderón como representante de los vagoneros le dijo a un medio digital: “El gobierno plantea algunas cosas por cuestión de imagen, pero esa no es la realidad. Si nos ofrecen fuentes de empleo bien remuneradas o regularmente, créeme que nos vamos, de mil amores”.

Este artículo originalmente se publicó en El Economista el 17 de febrero de 2019.

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