Un Banco central no puede controlar directamente la inflación ni las variables que la determinan, tales como el entorno externo y el tipo de cambio; las remuneraciones, salarios, empleo y costos unitarios de la mano de obra; la oferta y demanda agregadas; precios administrados y concertados; finanzas públicas, y agregados monetarios y crediticios. Lo que sí puede hacer es aplicar los instrumentos necesarios para afectar de manera directa a un grupo de variables nominales que, a su vez, tienen impacto sobre los determinantes de la inflación.

A este grupo de variables se les conoce como “objetivos operacionales” y comprenden, entre otras variables, a las tasas de interés de corto plazo y a los saldos de las cuentas corrientes de la banca en el banco central. En la instrumentación de su política monetaria el Banco central debe elegir uno de estos objetivos operacionales.

Esto ocurre para el Banco central mexicano. El Banco de México tiene como objetivo prioritario procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional. Y para alcanzar el control sobre la inflación que requiere este mandato, el Banco de México (Banxico) debe definir un objetivo operacional que guíe la instrumentación de su política monetaria. A partir del 21 de enero de 2008, el Banco de México adoptó como objetivo operacional la tasa de interés interbancaria a un día, conocida también como “Objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día” o “tasa de fondeo bancario”, en sustitución del saldo sobre las cuentas corrientes que la banca mantiene en el propio Banco (objetivo conocido como “el corto”).

El impacto de los cambios en la tasa de referencia del Banco central recae primero sobre los intermediarios financieros y luego el efecto se extiende y se generaliza cuando los intermediarios a su vez lo transfieren a los usuarios del crédito. Los clientes verán variar el saldo de sus deudas dependiendo de la velocidad y magnitud del ajuste en la tasa objetivo.

En el caso de las deudas en tarjetas de crédito bancarias, departamentales y otras no bancarias, si el movimiento del alza de la tasa de referencia es muy pronunciado y se registra en un periodo relativamente corto, la deuda se incrementará muy probablemente a una mayor velocidad que la capacidad de pago del deudor, engrosando los saldos de cartera vencida de los bancos, hecho que sin duda le generará problema de liquidez a la propia institución financiera.

En el caso de los créditos hipotecarios a tasa variable, el efecto aplica de la misma manera que en las deudas con la tarjeta de crédito, desde luego considerando que son niveles de tasas muy distintos. En este caso los montos de la deuda son mucho más significativos y podrían provocar desajustes financieros también de singular importancia.

Cuando el movimiento de las tasas implica una reducción, el proceso de ajuste se aprecia en el mismo sentido solo que a una menor velocidad, dado que en estos casos los bancos buscarán confirmar sus expectativas de tasas de interés antes de proceder a reducir el costo del dinero a los clientes.

Fecha Tasa objetivo
(en puntos porcentuales)
Variación (puntos base)
21-Jan-08 7.50
20-Jun-08 7.75 25
18-Jul-08 8.00 25
15-Aug-08 8.25 25
16-Jan-09 7.75 -50
20-Feb-09 7.50 -25
20-Mar-09 6.75 -75
17-Apr-09 6.00 -75
15-May-09 5.25 -75
19-Jun-09 4.75 -50
17-Jul-09 4.50 -25
8-Mar-13 4.00 -50
6-Sep-13 3.75 -25
25-Oct-13 3.50 -25
6-Jun-14 3.00 -50
17-Dec-15 3.25 25
17-Feb-16 3.75 50
30-Jun-16 4.25 50
29-Sep-16 4.75 50
17-Nov-16 5.25 50
15-Dec-16 5.75 50
9-Feb-17 6.25 50
30-Mar-17 6.50 25
18-May-17 6.75 25
22-Jun-17 7.00 25
Fuente: Banco de México

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