Ser un usuario de Internet no es lo mismo que tener contratado el servicio de banda ancha. Se puede ser usuario en el trabajo o en la escuela mediante una conexión Wi-Fi gratuita, si se tiene un teléfono inteligente o tableta, pero no necesariamente se tiene una conexión fija en el hogar o de banda ancha móvil en el dispositivo.

Y es que se publicó la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2016 y reveló que 65.5 millones de mexicanos usan Internet fijo o móvil, o sea, 59.5% de la población.

Asimismo, se informó que 15.7 millones de hogares tienen Internet, es decir, 47% de los 33 millones de hogares que existen en el país. Casi 40% de los mexicanos permanecen sin acceso a la red, así como la mitad de los hogares. En México cada hogar tiene en promedio 3.7 integrantes, por lo que el número potencial de usuarios de Internet sólo en los hogares alcanza 56.3 millones de personas. Dentro de esta cifra tendríamos que descartar a cierto porcentaje de personas de la tercera edad que quizá no haga uso de Internet en el hogar. Según la ENDUTIH, sólo 17% de las personas mayores de 60 años y más son usuarias de Internet.

Un dato interesante de la encuesta es que en un año disminuyó el número de usuarios con computadora: de 51.5% en 2015 a 47% en 2016. Eso significa que la conexión en el hogar a través del dispositivo móvil está creciendo.

Si cruzamos este dato con el número de conexiones al segundo trimestre de 2016 (cuando se levantó la ENDUTIH), encontramos 69 millones de suscripciones de banda ancha móvil, equivalentes a 56 conexiones por cada 100 habitantes (IFT). Pero este dato también es engañoso. Un usuario único puede tener varias conexiones: la personal y quizá la del trabajo. En México la penetración de usuarios únicos es de 69%. Eso explica por qué existen más suscriptores de banda ancha móvil que usuarios (tanto fijos como móviles).

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¿Por qué existe este número de usuarios de Internet? Porque hay dispositivos de acceso. El número de smartphones se ubicó en 60.6 millones, es decir, 74.8% del total de usuarios de teléfono celular. Conforme se incremente el número de smartphones (nuevos o usados), es seguro que también crezcan los usuarios de Internet, aunque sea a conexiones Wi-Fi. Cisco reveló que 60% del tráfico de datos móviles se descarga a una red fija a través de Wi-Fi.

Cisco también pronostica un crecimiento de hotspots y conexiones Wi-Fi públicas, y esa inversión e infraestructuras detonarán el crecimiento de la banda ancha, pues los usuarios de Internet sienten la necesidad de tener una conexión permanente que no se las ofrece los sitios públicos con “Internet gratis”. En su momento los cafés Internet facilitaron el acceso pero también crearon una demanda de conectividad. Hoy los cafés Internet están en declive y el Wi-Fi en ascenso. Sólo los planes de datos ilimitados le restarían importancia al Wi-Fi, pero ese modelo de negocio se ve difícil de implementar ante la caída de ingresos de los operadores.

También crece Internet porque hay redes desplegadas. México tiene una cobertura de redes 3G de 95% de la población. Pero aún más importante es que 64.17% del territorio tiene redes 4G LTE. Las conexiones 4G equivalen a 69% del tráfico de datos móviles, mientras que las conexiones 3G significan 24% del tráfico. Es decir, conforme crezca la penetración y demanda de 4G aumentarán los usuarios a Internet y el tráfico de datos en la red. No obstante, la asociación GSMA ha identificado un “bajo nivel de adopción de banda ancha móvil (…) a pesar contar con una amplia cobertura de red”.

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El Internet también se está abaratando. Un estudio de Alliance for Affordable Internet (A4AI) encontró que México tiene el segundo Internet móvil más asequible de América Latina, detrás de Colombia. El precio de 1GB móvil de prepago equivale a 2.03% del PIB mensual. No obstante, el precio de los servicios sigue siendo una limitante para su acceso. Las autoridades aseguran que la Red Compartida reducirá aún más los precios, aunque no aclaran cuánto.

La velocidad de Internet también ha mejorado y con ella la experiencia de navegación, un detonante para acceder al servicio. México cerró 2016 con un promedio de velocidad de descarga de 7.2 Mbps, superado por Puerto Rico, Chile y Uruguay (Akamai). Aún estamos lejos del país (Surcorea) con el Internet más veloz (27 Mbps), porque los usos que le damos en México a Internet oscilan entre los básicos y otros más demandantes: para comunicarse (88.9%), para obtener información (84.5%), para contenidos audiovisuales (81.9%).

¿Estamos bien o mal? Si nos comparamos con América Latina, México se ubica por encima de 7 países (El Salvador, Paraguay, Bolivia, Guatemala, Cuba, Nicaragua y Honduras) pero es superado por 12 (Costa Rica, Puerto Rico, Ecuador, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Panamá, Perú, Colombia, República Dominicana y Venezuela). La conclusión es que falta mucho por hacer.

Jorge Bravo es analista de medios y telecomunicaciones.
Su cuenta en Twitter es @beltmondi

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