Un domingo, aún en cama, Fernando Arana encendió su iPad, abrió la aplicación de la tienda Amazon y concluyó lo que planeaba hacía semanas: compró un lector Kindle, el más barato de la gama de e-readers de la compañía de Jeff Bezos. En los tres meses siguientes compró por lo menos cinco libros digitales y varias ediciones de periódicos. “Me decidí por las recomendaciones de mis amigos que ya tenían un Kindle. No me arrepiento”, dice.

Desde que se volvió usuario de iPad en julio del 2010, con la primera versión de la tableta disponible en México, y de la mano de un smartphone de Nextel, sus compras en línea han aumentado: adquiere software (aplicaciones y programas para PC), películas, música y libros, y compra regularmente en los sitios de Liverpool y MercadoLibre. Lo que más adquiere son boletos de avión y conciertos.

Su perfil de compra calza con los hábitos detectados por la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), que en su Estudio de Comercio Electrónico 2011 situó la venta de boletos de avión y autobús como el segmento con más operaciones en México (16%), seguido por la venta de boletos para espectáculos (9%), las reservaciones de hotel (8%), la venta de aparatos electrónicos (7%) y de ropa y calzado (6%).

Fernando es parte de una élite de consumo: desde un dispositivo móvil con conexión a internet realiza compras en línea. Según la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), en México había 94.5 millones de líneas de telefonía móvil al cierre del 2011. Cálculos de la consultora The Competitive Intelligence Unit (The CIU) afirman que de ese total apenas 14.6 millones eran smartphones y sólo 7.3 millones tenía un plan de datos.

“La tecnología está haciendo su trabajo abaratando los equipos y ya encontramos smartphones en 150 dólares. Nos está haciendo falta el servicio”, apunta Gonzalo Rojón, de The CIU. Rojón considera que una mayor adopción de las tecnologías móviles inyectará combustible al comercio electrónico en México, que en el 2011 facturó 46,700 millones de pesos, según la Amipci.

“Las condiciones ahí están. Las personas que ya cuentan con un smartphone, que son las mismas personas que tienen cuentas bancarias, ya tienen la infraestructura y los dispositivos. Es más una cosa de mercado. A lo mejor vamos a empezar por capas, como muchas cosas que así empiezan, en la punta de la pirámide”, agrega Rojón.

Fernando es un habitante de esa pirámide: licenciado en administración de empresas y comerciante de plomería cromada, con un ingreso familiar anual de 350,000 pesos, dispuesto a probar nuevas tecnologías y con un ojo permanente en la oferta de los retailers extranjeros.

Para que México alcance un nivel óptimo de comercio electrónico, sostiene Mauricio Braverman, vicepresidente de productos de Visa México, falta robustecer la oferta de productos y servicios, incrementar la penetración de banda ancha entre los consumidores y, sobre todo, aumentar la penetración financiera.

Con la billetera desenfundada

En menos de un año de operación, la aplicación de Privalia para smartphones alcanzó 14% del total de ventas del club de compras que dirige Miguel Giribet. “México es el país que tiene el ratio de ventas en aplicaciones móviles más alto de todo el grupo, lo que quiere decir que los mexicanos están abiertos a las novedades y a nuevas aplicaciones”, afirma Giribet. “En tráfico (acceso y navegación en la aplicación), que al final es otro dato importante para nosotros, estamos en 25% desde móviles”, recalca.

El comercio electrónico a través de dispositivos móviles “es una buena oportunidad que se nos presenta y que todavía no hemos podido capitalizar”, sostiene Ignacio García, ex country manager de Pez Urbano México, la filial del líder de las compras grupales de Brasil y el segundo con mayor número de usuarios en América Latina, después de Groupon.

Para Federico Gómez, director general de PayPal México, el servicio de pagos en línea más grande del planeta, las compras móviles van en aumento:

“En México estamos viendo porcentajes de 10% a 15% de transacciones hechas a través de dispositivos móviles. Es interesante, pues en otros países a lo mejor ya llegaron a esas cifras, pero les tomó muchos más años que aquí”, destaca.

Con el servicio de PayPal, que suma 1.6 millones de clientes mexicanos, el usuario tiene una cuenta donde puede vincular su tarjeta de crédito o débito para realizar pagos o, si lo prefiere, puede saldar sus facturas a través de transferencias bancarias.

A escala global, los 106.3 millones de clientes de PayPal movilizaron 118,758 millones de dólares durante el 2011; cuatro mil millones se registraron a través de dispositivos móviles (3.36% del total), cinco veces más que el año anterior, según el reporte financiero del cuarto trimestre del 2011 de eBay, propietaria de PayPal.

Amílcar Ortiz Lozano, country manager de DineroMail México, plataforma de pagos en línea que opera en el país desde 2006, distingue a los smartphones como un nuevo objetivo del negocio. Desde mediados de mayo ofrece herramientas de comercio electrónico móvil a los desarrolladores de aplicaciones para iPhone, Android o BlackBerry.

“Con estas herramientas, dentro de la propia aplicación puedes ingresar a DineroMail y hacer la compra de saldo, fichas, productos y servicios”, explica. Esta funcionalidad permite las mismas modalidades de pago de DineroMail, a través de tarjetas de crédito, depósitos en ventanilla, depósitos referenciados en línea, pagos en tiendas de convivencia o la opción “débito directo”, a través de los plásticos de Banorte y Santander.

DineroMail tiene 5,000 clientes en México y es uno de los servicios de pago permitidos por sitios como la cadena de librerías El Sótano, Martí y PlazaVIP.com, la apuesta de comercio electrónico de Grupo Carso. Todas las ventas de Google AdWords, el servicio de anuncios del gigante de búsquedas en internet, se realizan a través de DineroMail, presume Ortiz.

“Los dispositivos móviles ofrecen una gran cantidad de nuevas oportunidades para las negocios. Más allá de sólo 'optimizar' los objetivos digitales para las plataformas móviles, las empresas deben reconsiderar la forma como interactúan con sus clientes”, dice la encuesta The Converged Lifestyle. Consumers and Convergence, presentada por KPMG en enero de 2012.

The CIU proyecta que la adopción de smartphones en México alcanzará una penetración de 34.7% y 50.3% en el 2013 y el 2014, respectivamente.

Fernando ya piensa en cambiar de smartphone, pero hay algo que permanecerá con un nuevo Nextel o cualquier otro modelo: “Me gustaría que la conexión fuera más rápida, pero por supuesto que seguiré conectado a internet”.

Este post se publicó originalmente en El Economista el 21 de septiembre de 2012.

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