Coincidencias de la vida: mientras Bill Gates se despedía de la dirección general del emporio Microsoft, uno de los carritos con cámara de Google Maps se paseaba por las calles del cuartel general de la compañía del tercer hombre más rico del mundo.

Una postal del cambio generacional. Gates decía adiós a 33 años de carrera en el mundo de la tecnología; el GoCar (carrito Google) incrementaba el archivo de imágenes urbanas, que ayudarán a los usuarios a generar rutas de tráfico o conocer ciudades sin necesidad de visitarlas.

Microsoft es la primera compañía de tecnología del mundo. En los ochenta desbancó al icono del sector, IBM, y después se volvió un monopolio que absorbió cuanta compañía pudo. La magia de Gates, un estudiante de Harvard que abandonó los estudios, radicó en un punto que aún genera discusión: ¿productos técnicos o contenidos? Contenidos, no hay de otra. La tecnología se desarrolla, evoluciona; la magia está en generar los programas para utilizarla.

Gates y su amigocho Paul Allen le apostaron a crear sistemas para controlar las computadoras y no a producirlas, como insistió IBM. Fundaron Microsoft en 1975 (como Micro-soft, un año después la registraron sin el guión). IBM consideró que el futuro estaba en las máquinas. El acierto le dio a Gates la oportunidad de crear el sistema operativo más popular del mundo: Windows, que prácticamente todos los fabricantes de computadoras instalan en sus equipos.

El siguiente cambio generacional parece próximo. El reinado de Microsoft durará unos años más. A la vuelta de la esquina está el segundo aire de Apple, una compañía contemporánea que apostó en doble vía: máquinas y contenidos, con un alto grado de elitismo. El iPhone es precisamente eso: una interfaz amigable y sencilla (software), aderezada con un buen diseño (hardware), a un precio escalofriante. Lleva dos años siendo el objeto de deseo.

Enfrente están los chicos de Google, creada por otros desertores universitarios —Larry Page y Sergey Brin—, que apostaron por internet, las aplicaciones basadas en la red y el software libre (gratuito). El carrito de Google en el retiro de Gates es el mensaje más claro del futuro.

Este artículo originalmente se publicó en la red de contenidos Composta.net.

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